Gracias, Soledad.

Antes de ver y leer este blog, quiero dar las gracias a una maravillosa y gran poetisa, a la que una noche, el veintiocho de mayo de 2010, vi recitar un poema en la Casa de las Conchas. Sus versos me entraron en el alma. Ella es amiga y compañera del fatigoso trabajo.
Yo le preguntaba cómo escribía poesía y ella me enseño, con voz de poeta, que también yo podía escribir. Me contó que los versos deben salir del alma, que hay que trabajarlos noche y día, leer mucho, entender la rima, los alejandrinos...
Esta mujer se llama Soledad.
Yo comencé a escribir, ella me animaba, me indicaba, me corregía...
Lo que he aprendido se lo debo todo a ella.
Quiero expresar que es un pedacito de mi alma y la niña de mis sueños.

La poesía es igual que la música: perfume y néctar de las cosas, belleza que sólo el alma percibe, luz que no se ve pero que se adivina... por eso voy caminando con el sueño de mis versos a cuestas.
Y de cuando en cuando, los lanzo al aire.

Gracias, Sole.

lunes, 24 de octubre de 2011

EL BESO

Copia de "El beso" de Gustav Klimt, por Miguel Norberto Sánchez López.

Sobre "El Beso", de Gustav Klimt:
Puede que Apolo besara su laurel mientras brotaba en rizomas olorosos. Tal vez Dafne rindió su rostro a Ovidio. Quizás el hombre fuese más fuerte y ella una mujer débil, rendida entre sus brazos, atrapada entre él y un negro abismo.
Y sí, tal vez, después solo quedó ceniza, olvido, miedo.
Yo..., yo me quedo en el beso

Un segundo de miel resbala apetitoso
y el arco de mi carne se hace tenso en tu abrazo.
Labio a labio el deseo
urdiendo, piel a piel,
esta lujuria caliente que nos ciñe.

Un puente bullicioso
copulando
tu continente inmenso,
mi inmarcesible isla.

Y la mejilla.

Ofrecida en barbecho,
la tierra abierta toda
para que el labio hurgue y polinice
y siga el rastro tenue
de la humedad perenne de mi boca.

Poema de Soledad Sánchez Mulas
Publicado en "Paseo poético, El amor y otros poemas, A.C.O.M. 2009"

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