Gracias, Soledad.

La pintura es un camino silencioso que conduce a la poesía.



jueves, 29 de julio de 2010

EL CIELO DE SALAMANCA

Eran las veintidós cuarenta y dos
cuando tu ventana se iluminó.

Mis oídos se aguzaban,
mi respiración jadeaba,
mis ojos no parpadeaban.
por oír a mi niña cómo recitaba.

Las conchas de piedra
con envidia te miraban
al escuchar
el recital que dabas.

El cielo de Salamanca
se llenó de luceros y estrellas
para iluminar
el precioso verso que mimabas.

Todas las veletas
al mismo tiempo giraron,
los estorninos callaron,
las palomas revoloteaban
para señalar a donde Soledad recitaba.

Un vencejo azul
se posó en tu ventana
para oír al poeta
como su corazón palpitaba.

La fuente sus chorros
más fuerte chapoteaban
el duro bronce de Salinas
su rostro te miraba.

En los nidos de las cigüeñas
escondidos estaban
tus piratas en la trenza
sigilosamente te vigilaban.

Todo ocurrió una noche
a las veintidós cuarenta y dos.


Con cariño, Miguel.
(A Soledad Sánchez Mulas, tras su participación en "El cielo de Salamanca", el 28 de Mayo de 2010)

SOLEDAD

Como una nube oscura
que surca el aire nítido
mientras se agita, suave,
la brisa entre los pinos.

Así camino solo,
arrastrando los pasos
por este luminoso
y hospitalario llano.

¡Ah! ¡El aire qué pacífico!
¡Ah! ¡El mundo cómo brilla!
Con tormenta, no era
tan clara mi desdicha.

MI PRIMER PAISAJE


Óleo sobre tela.
Autor: Miguel Norberto Sánchez López

Jamás me ví en el desorden de vuestros amaneceres.
Jamás estaréis en mi paisaje.

LA SOLEDAD DEL ARLEQUÍN

Óleo sobre tela.
Autor: Miguel Norberto Sánchez López (2010)


Di, ¿retratas o animas?
Pues de suerte, esta copia real está excedida
que juzgara que el lienzo tiene vida,
como cupiera en la insensible muerte.